Vivir con Dios

¿Quieres compartir experiencias acerca de tu mundo como cristiano/a? Estás en la página correcta. Mi pretensión no es sentar cátedra, ni mucho menos,tan sólo quiero compartir contigo. Me gustaría escuchar tus opiniones, porque necesito crecer como tú y para ello es muy beneficioso escuchar las palabras de los demás. Si te quieres poner diréctamente en contacto conmigo puedes enviarme un e-mail a vivircondios@gmail.com

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    Nombre: Tito
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    24 septiembre, 2009

    El peligro de la rutina. O cómo "enfriase a fuego lento"

    Estamos de nuevo de vuelta de vacaciones (los de este hemisferio, claro...) y ya casi se nos ha olvidado cómo huele el mar o el aire limpio de la montaña o el campo.

    De nuevo de vuelta a la rutina: la dura y PELIGROSA rutina.

    ¿Porqué peligrosa? Muy sencillo. La rutina es la maestra del engaño. Adormece nuestro cerebro y permite que realicemos las tareas de una manera mecánica, sin pensar prácticamente qué es lo que estamos haciendo, y lo hace poco a poco, sin que nos demos cuenta.

    En el matrimonio es una causa importante de enfriamiento de las relaciones: del trabajo a casa, de casa a la compra, hacer la comida, atender a los niños, limpiar la casa... todo se convierte en una mecánica que nubla la visión de amor entre los miembros de la pareja. hay que tomar un tiempo en pensar "¡Eh! ¡Mi pareja! ¡Existe y nos queremos! ¡Voy parar de hacer lo que estoy haciendo para decirla que la quiero! ¡Qué bueno es vivir con ella!"

    Eso mismo sucede en nuestra convivencia con Dios. Si nos sumergimos en la rutina, si no nos paramos a pensar y nos "dejamos llevar" existe un riesgo muy alto de caer en un enfriamiento en nuestra relación personal con Él. Esto no avisa. Vas poco a poco dejandote llevar, rezando u orando de una manera mecánica (si es que lo haces y no lo sustituyes por una tarea doméstica). Sólo te percatas de ello cuando otra persona te lo comenta o cuando ya parece tarde y tu relación con Dios es tibia (sino fría) y te cuesta un buen disgusto, porque los que estamos acostumbrados a vivir con El Padre malvivimos sin ese contacto próximo e intenso.

    Yo he llegado a esta conclusión en una de mis reuniones de iglesia en casa (gracias Juan), y creo que es el momento de avisarte a ti, por si te estuviese sucediendo lo mismo. Este verano me "he dejado llevar" y a la vuelta me he encontrado sustituyendo a Dios por otras pequeñas y cotidianas cosas triviales... ¡Mal asunto ¿eh?!

    El caso es que hay que espabilar, darse cuenta de a quién queremos realmente y centrarnos día a día en nuestra relación. Eso es extensivo a tu pareja, hijos y amigos, aunque si tu relación con Dios es fluida el resto va solo, ya que estás muy bien guiado.

    Todo esto no quiere decir que no hagamos lo que la vida diaria nos obliga rutinariamente. Lo que quiero expresar es que dentro de esa rutina no debemos dejar de lado a Dios. Siempre hay que tener la vista en él. Estamos en este mundo y vivimos en él con todas sus consecuencias. Es en este mundo, con estas rutinas y con todas las trabas que supone el día a día, como debemos fusionar lo que vivimos al minuto con nuestra relación con Dios.

    Un buen ejercicio es tomarte todos los días sin excusa un momento para la oración y la lectura de su palabra. No lo hagas como rutina, piensa que es un momento de lujo en el que te sentirás genial. Dios siempre regala momentos geniales cuando dirigimos nuestra atención hacia Él.

    Nada más.

    Que tengáis un buen día. Por muy malo que sea, con él es mucho más llevadero, porque es muy reconfortante ir de la mano de Abba.

    Tito

    14 julio, 2009

    Consejos para el viaje

    En estas fechas de salida y llegada de vacaciones quiero recordar a todos uno de los mensajes que la Dirección General de Tráfico de España muestra en las campañas de verano.

    Conductor: conduce con precaución en los viajes largos, pero no descuides los trayectos cortos. Estos trayectos, los que realizamos cuando ya hemos llegado al lugar de vacaciones, son potencialmente letales porque muchos de los conductores que han redoblado esfuerzos de atención en el viaje lse relajan cuando ya circulan por el territorio en el que pasan los días de ocio.

    ¿Y esto a que viene en un blog cristiano?

    Uhhh… los que me conocéis ya sabéis que no pierdo nunca una oportunidad para relacionar unos temas con otros…

    El caso es que recomiendo en este caso a los que conducen su vida como cristianos que no se cieguen en las grandes gestas y que presten mucha atención a los “trayectos cortos” es decir, a todo lo que hacemos de manera cotidiana. Nunca debemos perder la atención para no salirnos del camino que debemos hacer, no sea que nos “estrellemos”.

    La rutina es mala compañera de viaje, ya que si nos acostumbramos a vivir sin atención podemos llegar a dormirnos en los laureles. "Camino día a día y no me fijo ya en el sentido que imprimo a mis pasos..." Ufff... mal asunto ¿no? Creo que es bueno parar, fijarse bien si vamos viajando en condiciones y llevamos los cinturones de la fe y la coherencia bien atados (bueno, en este caso atadas).

    Buen verano a todos. Doy por seguro que Dios nos acompaña en el viaje…
    Tito.

    06 junio, 2009

    Dios no quiere borregos

    ¿De que tribu eres? ¿Cuál es tu equipo de fútbol…? ¿Eres Gótico, Rastafari, Friki, Cani, Rocker, Punky, Pijo, Tecno, Heavy, sevillano, madrileño, español…? ¿Eres católico carismático, católico de comunidades de base, católico del Opus Dei, protestante pentecostal, protestante calvinista, protestante luteranista, protestante metodista…?

    Dios no es partidario de las “marcas”

    En el mundo que nos toca vivir existe una obsesión por encasillarlo todo.

    ¿Te gusta el fútbol? Bien… pero ¿Es imprescindible ser socio “a muerte” de un equipo para poder disfrutar del fútbol?

    ¿Tienes inquietud por la política? Bien… pero ¿Tienes que seguir al 100% las normas de un partido, a sabiendas de que no estás de acuerdo en un punto concreto?

    ¿Eres cristiano? Bien… pero ¿Todo lo que dice la iglesia a la que perteneces es 100% correcto?¿Harías algo con lo que no estás de acuerdo sólo porque perteneces a esa comunidad?

    Ante todo, por encima de todo (personas, estamentos, tú mismo…) está Dios. No creo en la infalibilidad de las personas (incluido el Papa, lo siento…). Ya han demostrado a lo largo de los siglos que son personas que se pueden equivocar.

    Pero no estoy de acuerdo con aquellos que dicen “yo no soy cristiano porque no creo en los curas”. Eso es un pensamiento pueril. No tienes que "creer en" las personas, sino "con" las personas en Dios . Las personas fallan, y mucho, pero Dios ha demostrado estar ahí siempre al pie del cañón, conteniéndose incluso de borrarnos del planeta al ver qué hemos sido capaces de hacer con la libertad que nos dio.

    Yo soy cristiano, sin etiquetas. Me parece geniales muchas de las actuaciones de las diversas denominaciones cristianas, pero también he visto, en primera persona, auténticas aberraciones en nombre de Dios. Desde autoinfligirse castigos corporales o pelearse violentamente por llevar una imagen, hasta telepredicadores que exprimen el dinero de la gente “sanándolas en el nombre de Dios”, muchos de ellos con la prepotente idea de que no eres cristiano si no estás exclusivamente con ellos al 100%.

    Está claro que si eres cristiano necesitas sentirte apoyado por otros cristianos, tener la fuerza del sustento en los malos momentos, compartir , crecer y ayudar a crecer a otros, por lo que estoy de acuerdo en buscar la denominación que más se ajuste a tu modo de ver a Dios, la que confirme tu modo de vida cristiano. Únete a ellos, no lo dudes. Ahora, y esto es muy IMPORTANTE, NO PIERDAS EL ESPÍRITU CRÍTICO, no te dejes llevar como un borrego y cuenta con la palabra de Dios, con lo que sientas que te comunica, para no hacer nada que creas que se aleja de su palabra.

    Haz esto, pero con cuidado y meditación, contrastando opiniones y consejos, porque puedes caer en la trampa de hacerte un Dios a la medida de tu comodidad y tus gustos, saltando realmente lo que Dios desea. Puedes acabar diciendo “mi Dios adora las drogas porque yo lo creo así y me encanta consumirlas” o “ no creo que Dios se enfade si robo dinero porque mi Dios quiere que se repartan las riquezas”.

    Además vive como cristiano en este mundo, sin permanecer en la burbuja de un grupo de gente que no te permita ser uno más entre las personas de la calle, vive lo auténtico del cristianismo vive el AMOR y no sólo con “los tuyos”.

    Lo que sí te pido, si no eres “creyente”, es que recapacites un momento. Si dejas a un lado los “fuegos artificiales” y te centras en la esencia de lo que buscamos encontrarás a Dios, porque él mismo ya puso en nosotros una inquietud innata por conocerle, por desarrollar nuestra espiritualidad. Unos se han decantado por el Budismo, otros por el islamismo… y lo respeto al 100% (aunque creo que mi verdad está en Dios). El caso es que todos los habitantes de este mundo nos planteamos tarde o temprano el asunto de lo espiritual. En ese momento te sugiero que no mires a las personas, que no mires las “marcas” que te centres en la esencia de todo: gira tu vista a Dios, encuéntrate con él y disfruta de su amor. Él es muy respetuoso con nosotros y sólo va a compartir su existencia contigo si tu le invitas a ello.
    El llama a la puerta de tu corazón, Si quieres abrir esa puerta y recibirle ¡Genial! Te aseguro un cambio en tu vida que ni siquiera ahora podrás imaginar. Si no quieres recibirle y no abres la puerta no te preocupes, porque él está ahí para cuando estés preparado a hacerlo, y te aseguro que tarde o temprano estarás en este dilema. Tranquilo, tu tiempo no tiene nada que ver con el tiempo de Dios, así que no tengas prisa, espera a estar seguro de querer compartir tu vida con él.


    Nada más. Solo decirte dos cosas:
    1. No seas un@ borreg@
    2. ¡QUE DIOS TE BENDIGA!

    Tito.

    25 mayo, 2009

    Llevar antorchas

    Colectivamente la sociedad nos convierte en “masa humana”:
    El mundo en que vivimos lo hemos ido moldeando con el paso del tiempo.
    Dios nos ha dado dos herramientas fundamentales para construirlo: inteligencia y libertad de actos.
    La primera de las concesiones parece brillar por su ausencia en muchas ocasiones, ya que globalmente la hemos desbancado por el egoísmo, y de la segunda hemos abusado hasta límites insospechados.

    Hemos mal usado la libertad concedida con cariño por Abba para acabar con la libertad y la dignidad de aquellos que nos harán más ricos; eliminamos la igualdad entre humanos que Dios plantó como una buena semilla; silenciamos las voces de aquellos que, sufriendo injusticias, las alzan con la esperanza de ser oidos y atendidos; levantamos barreras para no dejar pasar “escoria humana”…

    En una pequeña parte del globo nos hemos empeñado en vivir tumbados plácidamente en una mullida cama cuya materia prima es hambre y dolor. Ellos, los damnificados, son nuestro colchón. Y cómodamente tumbados boca arriba no somos capaces de verlo, sólo sentimos lo agusto que estamos y no nos planteamos “porqués”.

    La dignidad -regalo que Dios nos dió- es uno de los primeros soldados en caer en la batalla en pos del “Bienestar”. Para que un pueblo no proteste al ser explotado no hay nada mejor que callarlo. Es posible que las armas y el miedo lo callen, pero el método infalible y poderoso es suprimir de raiz la dignidad: si pensamos que no merecemos vivir en un mundo mejor, porque somos basura, nunca lucharemos por salir de ese mundo y formaremos una de las millones de plumas del colchón.

    Las misiones y ONG’s dan soporte espiritual y físico: llevan luz y agua donde no las hay, promueven la educación y sensibilizan a mujeres y hombres sobre sus derechos y su valor como humanos y en el caso que nos aborda este día el esfuerzo se canaliza hacia la dignidad de la mujer y su salud.

    En estos casos la luz de Dios es necesaria y las misiones, como la que realiza Pilar Núñez en Benin (http://mujer-salud.blogspot.com), son uno de los agentes que se encargan de llevar la luz de Dios usando antorchas. Estas no sólo iluminan sino que se usan para encender las de aquellos que piensan que no las merecen.
    Las misiones aportan esperanza y renuevan el mensaje principal de Dios: El AMOR. Dios nos quiere a todos por igual y eso se debe transmitir a las personas que piensan que Dios les ha abandonado, que no son merecedores del AMOR de Dios.

    Este es uno de los mensajes que Dios "inyecta" en el corazón a través de las misiones:


    “Puedes vivir marginado, hambriento o sin oportunidades (eso lo han provocado los hombres y mujeres del mundo), pero tienes dos cosas al menos que nadie te va a quitar: El AMOR que te tengo y tu dignidad como ser humano. Con esas dos premisas, sabiendo que te acompaño, debes luchar por salir adelante, no rendirte porque NO ESTÁS SOLO”.

    Tu mismo, apoyando a las misiones y ONG's sustentas la valiosísima labor que Dios ha encomendado a miles de personas en el mundo y contribuyes a esparcir su AMOR: enciendes miles, millones de antorchas que iluminan el camino de ida hacia El Padre y su mensaje.

    Por todo ello, y por adelantado


    MIL GRACIAS.


    28 febrero, 2009

    Con Dios no hay intermediarios

    Solo quiero hacer un comentario que no va a sentar muy bien en ciertos estamentos, pero que en conciencia debo hacer:
    Nadie, repito, NADIE puede secuestrar tu relación con Dios. Nadie puede interponerse en la relación que tienes con Dios. No hay intermediarios. Mira bien si necesitas de algún humano para tu salvación y lee la palabra de Dios. Llegarás a entender que nos hemos esforzado tanto en estructurar el cristianismo que hemos dado prioridad a los estamentos por encima de la relación personal con Dios (en todas las confesiones denominadas cristianas).
    Es muy beneficiosa la figura de los pastores, sacerdotes etc. ya que son los "sabios" que cultivan de manera exhaustiva su relación con Dios y así lo transmiten a sus hermanos. La iglesia como unión de cristianos es fundamental, ya que nos aporta fuerzas y crecimiento personal y espiritual, porque es muy difícil crecer en la soledad sin apoyo ni diversidad, pero sobre todo hay que poner el caballo delante del carro y no a la inversa.
    Debemos cultivar nuestra relación DIRECTA con Dios como objetivo prioritario y después compartirlo con los demás hermanos, creciendo juntos, perfeccionando nuestra vida como cristianos.
    Hay que tener cuidado con los estamentos (insisto que de todas las confesiones) que "median” en nuestro contacto con Dios, obligándonos a pasar por ellos para alcanzarle. Dios está aquí, contigo, a tu lado y muy dentro de tu espíritu. Solo tienes que sentirle, vivirle y seguir el camino que te ofrece. Dios mismo no te obliga progamandote como un robot. Te da la capacidad de elegir porque nos hizo libres. ¿Quién es el hombre para llevar a otros hombres a la obligación de realizar actos para su salvación? ¿Dónde está esa libertad que Dios nos concedió? Nuestras obligaciones, nuestro compromiso lo tememos única y exclusivamente con Dios.
    No sé si estas páginas las lee algún creyente de otras religiones, pero para ellos el mensaje es idéntico. Cuidado porque una de las particularidades de una secta es que te separa de tu entorno, de tu familia y amigos y otra fundamental es que te hace dependiente de ellos y te anula como ser individual, con pensamiento propio. Si este es tu caso, piensalo bien y habla directamente con Dios mediante una oración con el Padre en la que puedas sentir su respuesta. La sentirás, no tengas duda, en forma de certeza. Sabrás lo que es de Dios y lo que no es de Dios si se lo pides. Él sabe como hacerlo, no lo dudes.
    Deberíais leer la primera carta de Juan, donde advierte al pueblo sobre los gnósticos. Advierte acerca de los falsos profetas. El uso del nombre de Dios es un cheque en blanco para muchos colectivos que buscan el poder y todo lo contrario a lo que Dios quiere de nosotros. Ya conocéis las burradas que se han cometido a lo largo de la historia en nombre de Dios

    Nada mas. Que Dios os siga bendiciendo.
    Tito.

    14 febrero, 2009

    La espada de doble filo

    Hola a todos de nuevo!!!

    La biblia es un texto que se convierte en un arma de doble filo. Todo depende de las manos (mentes o voluntades) que la utilicen. Utilizar estos versículos para lo que no fueron creados es tan fácil como sacarlos del contexto al que pertenece (ver mi post del 10 de junio de 2005). También se pueden leer lo que nos podrían parecer “burradas”, pero hemos de mirar en qué contexto cultural y social se escribieron.

    Hay algo innegable, y es que el discurso cambia con la llegada de Jesús a la tierra. La lucha, la justicia con castigos exacerbados y los contenidos del miedo se tornan en AMOR, ESPERANZA y PERDÓN. Tuvo que llegar Jesús a la tierra no sólo para pagar por todos nuestros pecados, sino también para cambiar esa forma de ver a Dios que se fue degenerando con el paso de los años, dando la idea de un Dios más adaptado a los hombres que hablaban de él, pero algo alejado de su verdad.

    Insisto en que no hay que basar todas nuestras creencias en un solo versículo, ya que si lo entendemos “a nuestra manera” es muy probable que confundamos el modo de vivir parcelas de nuestro cristianismo.
    Hay que contrastar todos los versículos que leemos con el contexto en que fue escrito y no sacarlo del capítulo o del libro del que se extrajo sin entender porqué fue escrito tal y como aparece.
    Hay que entender la Biblia en su globalidad. Una vez que hagamos esto será mas fácil entender todo el mensaje de Dios, que se resume en una sola palabra: AMOR. Lo demás, buscarle tres pies al gato, es pura demagogia de aquellos que se sienten “nerviosillos” con lo reflejado en la Biblia o que están en desacuerdo con el “poder civil” de los estamentos de la Iglesia (algo que no es extraño).

    Podréis observar que hay personas que utilizan textos de la Biblia para tirar abajo la palabra de Dios. Lo importante es no meter la cabeza bajo tierra para no escucharlos, sino vivir la seguridad de lo que uno cree. ¿No os ha pasado que alguien ha citado una frase vuestra en el momento menos oportuno, fuera de contexto, haciendo que parezca que decís lo contrario a lo que realmente expresasteis? Pues en este caso pasa lo mismo.

    No hay que perder confianza en la palabra de Dios. Solo hay que remitirse a un hecho: ¿Qué nos ha aportado la palabra de Dios? ¿Qué sucedería si el mundo entero hiciera caso al mensaje de Dios? Luego… ¿Es buena o mala la palabra de Dios?


    Nada más. Que Dios os bendiga.
    Tito

    10 febrero, 2009

    Llega el momento de actuar

    Ha llegado el momento de cumplir con nuestra promesa. Ha llegado una gran crisis mundial y con ella la oportunidad de poner en marcha lo que nos comprometimos a hacer ante Dios. Amar.
    Amar implica ayudar, socorrer, amparar a todos aquellos que lo necesitan. Amar es empatizar, ponernos en la piel del que lo pasa mal.

    Ahora llega el momento de ejercer el amor, no sólo con aquellos países que pasan calamidades, sino con nuestros propios vecinos, los de la puerta de al lado, a los que les ha llegado, como a nosotros, tiempos difíciles, de desestructuración familiar, social, económica. Gente que pierde empleos, personas que no saben cómo acabar el mes sin deber demasiado.

    No estoy diciendo que vayamos corriendo a darles dinero, no: la apuesta es atajar sus almas heridas, ayudarles a superar sus miedos y dolores o sufrir con ellos si es necesario. Si es posible repartir riqueza, pues mejor que mejor…

    Es posible que nosotros nos encontremos económicamente igual de mal que ellos, pero tenemos un gran tesoro: conocemos el amor de Dios y lo que reconforta su fortaleza. Sabemos que lo material aunque vital sigue siendo secundario si nos apoyamos los unos a los otros.

    Esto es real: he conocido personas que no saben si van a comer, en cuyas vidas y rostros se refleja la paz del amor de Dios, y personas “forradas” de dinero que son muy desgraciados y viven “para el dinero” que se ha hecho su amo y señor, personas que no ven a sus hijos porque tienen que mantener su estatus.

    Parece de libro y se repite miles de veces en miles de textos, pero no deja de ser cierto. La búsqueda del dinero no da la felicidad.

    Muchos me podreis decir que la falta de él si trae la desgracia pero, de verdad os digo, que he visto con mis propios ojos gente que vive feliz con lo poquísimo que tiene.
    ¿Que es fácil para mí decir esto? Bueno… yo no vivo en la pobreza, (y es podible que tu tampoco, puesto que puedes ver esto a través de un PC) pero he tenido en mis manos la opción de ganar más dinero (o hacer cosas que me dan cierto “estatus”) frente a la opción de vivir más con mi familia y he elegido lo segundo. No me arrepiento. Me alegro de “poner el caballo delante del carro” (¿no es así, Juan?).

    No es necesario realizar grandes cruzadas. Lo importante es tener la cabeza amueblada y ayudar a los demas en todos los sentidos en estos momentos.

    Resumiendo. Estos tiempos no ponen a prueba y esa prueba debemos superarla con éxito.

    A por ello…

    Que Dios os bendiga como ya lo viene haciendo seguro.

    02 febrero, 2009

    Momentos sin sal

    Hay días que uno se siente cristiano en dique seco...
    Hay días en que uno, como cristiano, no sabe si lo está hacendo bien o mal...
    Hay días en que parece que hemos tirado las horas en vez de vivirlas...
    Hay días que la vida nos vive a nosotros...
    Y no hacemos nada por solucionarlo, nada por salir de lo insípido.
    Mediocridad...
    ¿Mediocridad?
    Medias tintas...
    Y nosotros de espectadores mudos... ...totalmente mudos...
    El compromiso es un término que debería tener mucho más peso en nuestra vida, pero en la mayoría de las ocasiones decidimos vivir "a medias tintas".

    Ya he referido en otras ocasiones el concepto de "luz y sal" que tenemos presente los cristianos. Deberíamos (por lo menos YO debería) echarle más sal al plato de mi vida como cristiano. No "me pringo" lo suficiente, como dicen los jóvenes en España. Muchas palabras, si... pero ¿hechos? Cuánta gente que lo pasa muy mal o busca a Dios a dos minutos de mi propia casa; cuántas necesidades que yo podría cubrir y que no cubro; cuanta gente que debería tener conocimiento sobre lo que Dios ha hecho en mi vida.
    Dios ha elegido que seamos nosotros uno de los motores de transmisión de su palabra con nuestra voz y nuestros actos.
    Equilibrio... Hace falta equilibrio entre lo que decimos y lo que hacemos. No puede haber desequilibrios. Si hacemos más que decimos es posible que los que nos ven no sepan distinguir qué es lo que nos mueve a actuar así. Si decimos más que hacemos los demás pensarán que son palabras huecas las que surgen de nuestras bocas (o nuestras letras escritas).

    Voy a pedir a Dios que me de sabiduría para discernir ese equilibrio y si tu piensas como cristiano que puedes estar en la misma situación, deberías hacer lo mismo.

    Nada más. Sólo esta pequeña reflexión en un momento de gris y templada mediocridad, de la que seguro saldré ya mismo con la ayuda del Padre.

    Mi oración:
    "Padre... padre querido... te pido en este momento fuerzas para actuar en consecuencia a mis sentimientos hacia ti y tu obra. Te pido también que me des sabiduría para saber manejar mis potenciales en la palabra y en la obra para tu gloria. Dame también equilibrio para poder ofrecer a los demás testimonio de ti con obras que lo apoyen y palabras que lleven a reflexión"
    Amen.

    26 diciembre, 2008

    Regalo de navidad

    ¿Quereis hacer un pedazo de regalo estas navidades?

    Vidsitad http://www.cientoochentagrados.com/ y regalad este disco. Estaréis regalando un pedazo de la palabra de Dios sin mojigaterías. Visitadla, oidles y vereis que son simplemente geniales. Ellos os envían el disco y luego vosotros les ingresáis las pelas, eso es confiar en la gente ¿no?...

    Es Navidad, ¡Genial!, pero... ¿Contamos con Dios?

    Mira que somos desagradecidos.

    Creemos que podemos ganar duramente la salvación (vaya alarde de orgullo ¿no?), cuando realmente esta es un regalo que simplemente debemos recibir extendiendo la mano abierta.

    Es algo que se nos da, no lo ganamos en una batalla o en una tómbola. Como humanos (aunque no sea bueno generalizar), tenemos un gran problema de ego en lo respecto a lo que creemos controlar.

    Uno de los mayores ejemplos se produce en el caso de la droga. Pensamos que lo tenemos todo bajo control (el orgullo, rebosante...) y que podemos tener el gobierno de nuestros actos durante el consumo. ¡Error, terrible error...!
    Lo mismo nos sucede en el campo espiritual.

    Confiamos demasiado en nuestras fuerzas y en la habilidad que tenemos para poder escapar de lo malo y afrontar positivamente lo bueno. Somos Dios, nos creemos Dios en cierta manera...

    Ufff...

    Querer dominar todas las situaciones de la vida de una manera cristiana, pero al margen de Dios parece algo idiota, pero lo hacemos mucho más a menudo de lo que parece.

    Si hacemos una revisión de estos últimos días y observamos cómo hemos afrontado los problemas, es muy probable que hayamos situado a Dios a un lado, apartado, observando cómo queremos salir de esta por nuestros propios medios, sin contar con su ayuda.

    ¿Te has encontrado agobiado o agobiada y en vez de orar, de pedirle al Padre que te de las fuerzas necesarias has optado por utilizar tus humanas (y limitadas) fuerzas? ¿Te encuentras en un apuro lo suficientemente grave como para quitarte el sueño y no se lo confías a tu "Guardador", a tu "Cuidador", a tu "Padre amantísimo"? ¿Le pides consejo a un amigo para resolver algo y no se lo pides a tu Dios?¿Llevas el volante en la conducción de la vida y no le dejas a Dios guiarlo contigo?

    Esto me pasa habitualmente, como humano cabezón y engreído. Es posible que te suceda a ti también. Es momento de reflexionar y poder girar la vista hacia El Padre, que simplemente aguarda tras la puerta, porque Él entró por esa puerta cuando le conociste, pero permanece, paciente y respetuosamente fuera siempre que tu no le invites a esta contigo DIA a DIA.

    En estas fechas, en las que celebramos que el Padre nos dió una oportunidad a todos reencarnándose en el Hijo, tenemos que hacer un verdadero acto de humildad y agradecimiento haciendo uso de su AMOR, que es para ti, para mí, para todos...

    Todo lo que he dicho no significa que le pasemos la pelota de los problemas a Dios, ni tampoco que le pidamos soluciones mientras permanecemos de brazos cruzados, ese es el otro extremo de la cuerda.

    Hay que luchar espiritualmente por el equilibrio. Trabajar como humanos en nuestros problemas, pero confiando en el apoyo que Dios nos ofrece en muuuuchos textos bíblicos.

    Estaba tentado de poner unos cuantos textos, pero creo que lo mejor es que vosotros y vosotras seáis los que construyáis el resto de este post, aportando citas que os hayan ayudado en este tema.Un saludo, feliz Navidad (¡Feliz cumple, Jesús!) y que Dios os bendiga a todos.
    Tito

    27 septiembre, 2008

    La palabra que nos lee

    Dios nos escucha.

    De eso a mi no me cabe la menor duda.

    Con todos los cristianos que leen la biblia he llegado a la misma conclusión: nosotros no leemos la biblia, es la biblia la que nos lee a nosostros. Es curioso como esos textos son capaces de remover y extraer de manera distinta en cada persona que la lee los sentimientos, las emociones, la meditación con sus conclusiones... Puedes leer un texto y no sentir nada, volver a leerlo en otra ocasión y comprobar que tu corazón da un vuelco y tus prioridades y sabiduría más arraigadas se tornan para llegar un poco más cerca de Dios.

    Dios nos escucha, si... pero también nos habla. Nos habla y de manera muy, muy clara. Tan sólo debemos centrarnos en escucharle leyendo la "palabra que nos lee", dejandonos llevar por su mensaje, permitiendole entrar hasta la cocina de nuestra alma.

    Piensa que el mensaje de Dios es un conjunto de textos. No te dejes llevar por un versículo concreto si no has entendido el contexto en el que se desarrolla, porque "un texto sin contexto no deja de ser un simple pretexto". Es peligroso basar tus actos en un versículo aislado. Tus decisiones de deben guiar por un mensaje total.

    Esto no quita que un versículo concreto nos emocione y nos guie revelando una enseñanza siempre que lo encuadremos en su contexto. Siento insistir, pero con los versículos aislados de la biblia descontextualizados muchas sectas con la bandera de Dios actuan convenciendo a gente que lee algo que extraido de su contexto puede entenderse de mil maneras distintas.

    Si puedes visita el post que hice el 10 de junio de 2005, donde se extiende mas este concepto, debajo del post del día 26 de junio de 2005.


    http://diosconmigo.blogspot.com/2005_06_10_archive.html


    Un beso muy grande para todos mis hermanos. Tito.

    28 agosto, 2008

    Con los ojos de una niña

    Parece increible... pero sucedió.

    En el avión que cayó en el aeropuerto de Barajas viajaba la profesora de mi hija de 8 años.

    Isabel había sido una segunda madre para ella. Estuvo con ella y sus compañeros desde los años hasta la fecha. No había viaje en el que mi hija no quisiera llevar un regalo a Isabel. Con ella aprendió a convivir, a sumar, las tablas, a compartir...

    Ha sido una dura experiencia tener que sentar a mi hija y contarle todo lo sucedido.... muy duro...

    Yo me mantuve más o menos entero, pero mi mujer no pudo contener la lágrimas. Mi hija lloró desconsoladamente, pero tras una charla con ella comprendió muchas cosas. Entendió que la muerte nos aguarda a todos, que nosotros no podemos ponerle fecha ni forma, pero que vendrá inevitablemente. También entendió que la muerte no es más que un paso más hacia la vida... la que nos espera allí donde vamos a llegar muuuchos de nosotros.



    Al cabo de un rato me preguntó si Isabel ahora la veía desde el cielo. Yo no pude explicarle lo que creo ya que es bastante complejo de entender para una niña de esa edad, así que se lo resumí con un "de cierta manera si, nos ve". Mi hija se paro a pensar unos segundos.

    Acto seguido algo se movió en su mente. Algo que le dió una paz increible y... ¡Se puso a jugar como si nada!



    Yo, extrañado la pregunté si habia entendido que Isabel había fallecido. "Si Papá y se además que ahora está estupéndamente con Dios... ya la veré cuando yo vaya con Dios y con ella"



    Los niños... su mentalidad infantil, blanca, sencilla y perfecta de entender las cosas es lo que Dios nos pide en muchas ocasiones. Es cierto. Ponemos demasiadas trabas, demasiados obstáculos, demasiados "peros", demasiadas complicaciones mentales para entender algo tan sencillo como el amor que Dios nos regala. Hay que ver a Dios a través de los ojos de un niño, no por su ingenuidad, sino por su manera de analizar las cosas sin teñirlas de nada que las enturbie y enmarañe.



    He aprendido mucho de una niña de 8 años. Sólo he tenido que apartar los prejuicios del adulto y... ¡Ahí está! la verdad desnuda tal y como nos es contada desde el principio de nuestro conocimiento por Dios. He podido resolver los planteamientos que quedaban abiertos y que abordé en el anterior post.



    Que Dios os bendiga y os de esa chispa de luz que tapan los obstáculos que nosotros y nuestro modo de vida nos imponemos.



    Tito.

    21 agosto, 2008

    Accidente en Barajas (Madrid)

    En el último post escribí lo que sentía en ese momento: una gran paz al sentirme arropado por mi Padre Dios. Ahora me encuentro con la noticia y sentimientos contradictorios. El mayor de ellos es el de cierta sensación de culpa por ser un privilegiado al sentirme protegido y amado y no ver a veces que fuera de mi ombligo la gente sufre. Debo hacer algo...

    Siento mucho lo ocurrido en el accidente de Barajas. 153 personas han fallecido (hasta ahora). Desde aquí alzo una oración hacia mi Dios, nuestro Dios, que de consuelo a aquellos que sufren estas pérdidas, así como que les muestre su amor. Se que una tragedia como esta puede hacer tambalear la fe y la imagen de Dios como un Dios justo (¿cómo ha permitido que mueran dos bebés y muchos niños, personas que no han hecho daño a nadie?). Conozco a Dios y hasta yo pienso que el dolor generado no tiene sentido... para mí. ¿Quién está en la mente de Dios?

    El tiempo. El tiempo nos hará ver, posiblemente en la vida que nos espera en la eternidad, que todo tiene un sentido. No quiero exculpar a Dios, ya que no soy nada para juzgarlo, pero también hemos de pensar que los hombres nos movemos líbremente: cometemos errores y los pagamos (nosotros y los que nos rodean) pero somos libres. Quizá esos errores son el pago que tenemos que realizar por hacer lo que queremos y no lo que Dios podría llevarnos a hacer como si fuesemos robots sin voluntad.

    Si hubiese alguna persona afectada por esta tragedia y quiere comentarme sus miedos o recibir el consuelo que pudiese humildemente ofrecer, que no dude en escribirme al correo. Yo le contestaré, es más si necesita mi ayuda presencial yo se la daré. No estoy dispuesto a dejar a nadie sufriendo en soledad.

    Oración:

    Padre: ayúdanos a darle sentido a lo sucedido. Ayudanos a paliar el dolor que sufrimos lo más posible, a entender que estas personas ya descansan en paz contigo. Ayúdanos a conocerte más, a no dudar de tu poder y de tu bondad, a llegar al fondo de tu mensaje. Calma nuestro dolor, nuestra rabia hacia lo ocurrido y, sobre todo, haz ver a aquellas personas, que ahora te pueden odiar, tu cara amable, real y justa.
    Te quiero padre, a pesar del dolor que sufro por todas esas personas que se quedan, ya que las que se han marchado están ahora en buenas manos.
    Muéstrate Dios mio y llena de calma a todas estas familias que están rotas, destrozadas, desconsoladas...
    Te lo pido Padre amado. AMEN.

    19 agosto, 2008

    Libertad en palabras



    Hoy es un día estupendo


    Disfruto de la calma
    saboreo el sosiego
    de la calma de alma


    Ando en sueños viviendo
    pensando en soñarte
    soñando en pensarte


    Te imagino a mi lado
    y mi alma reposa en blando
    al calor de calma, amado


    Suave cama de calma
    en la calma aposentado
    resguardado...
    protegido...
    bien amado...

    Hoy es un día estupendo
    Soy hijo nuevo, cambiado
    renacido de la sombra
    alentado...
    iluminado...
    bien amado...


    ...y todo sin pedir nada a cambio


    Gracias Padre

    12 agosto, 2008

    Nuevo disco de 180 Grados

    La noticia:

    180 Grados ha publicado su segundo trabajo, "naufragio con espectador", un disco en el que se puede comprobar la madurez de esta formación granadina.



    Cabe destacar en este trabajo la sinceridad, como siempre, de letras que nos llevan a reflexionar sobre la deriva a la que llevamos este mundo, y la esperanza de una voz que nos dice que no todo está perdido, que se puede rescatar todo aquello que merece la pena. Se trata también sobre nuestro papel respecto a los que no tienen voz, obligándonos a navegar por el interior del propio espíritu, buscando la parcela de nuestro ser más solidaria y profunda, donde valores como la fe, el amor y la negación de la indiferencia están presentes y nos conmueven.



    Esta vez cuentan con un invitado de lujo, Luis Pastor, cuya alta calidad musical se traslada a un segundo plano, dejando lo auténtico en primera línea: es el único músico curtido que conozco incapaz de participar en proyectos de carácter comercial, y que siempre encontrarás apoyando a autores que tienen algo interesante que decir, vendan mucho, poco o nada. No te pierdas "Carta a mí mismo" con frases como "que el cansancio no te venza, y los ojos que has mirado darán luz si estás cansado y traerán lo que no esperas..."



    Repasando las perlas del disco.



    "No me diga" es un canto a la individualidad, un rechazo a "borreguismo" inoculado por todos los estamentos que nos rodean ,con la misión de crear pensamientos y razones prefabricadas.

    "Ensayo sobre la contradicción" se recrea en el mundo de los pensamientos contrapuestos que todos vivimos, algo que se puede extender a la doble moral de personas y como no, estamentos y empresas (si podeis ver el documental "la trastienda de IKEA" y entendereis lo que digo...). Para un cristiano, el ejemplo vivo de la contradicción está en Romanos 7 15-24.

    "Han borrado el horizonte" es un canto desgarrador que describe de manera fiel lo que la sociedad ha sido capaz de hacer con nosotros, eliminando la esperanza, planteando cuestriones como: ¿Cómo recobrar la rabia? o ¿quién despertará a occidente?

    Con "Paula" el amor y la tenura se hacen presentes, de la mano de Lidia Fuentes, una mujer que sabe hacer llegar el sentimiento a través de su voz.

    A "Charco en el desierto" se puede considerar un tema con doble sentido: por un lado la vida del viaje hacia uno mismo o al amor y por el otro (quizá por mi influencia) la carta de compromiso con Dios en la búsqueda de ser "luz y sal".

    Algo similar le sucede a "No me voy a callar" puesto que refleja el punto de vista de una persona que es íntegra ante lo que piensa: alguien a quien la gente considera un bicho raro y cuyo propósito es no amilanarse, incluso tras haber caido en una mala situación, con todo en contra. Es un canto a la integridad.

    "Ensayo sobre el ruido" acerca la perspectiva de aquel que siente la necesidad de estar con alguien que lo acoja y proteja (pienso que Dios en este caso, aunque puede ser símplemente el amor de tu vida) alejándolo del ruido provocado por todo aquello que nos aleja (como fuegos artificiales) de mirar realmente lo importante.

    "Ensayo sobre la dentera" reflexiona acerca de lo que da realmente grima: la hipocresía que nos debería chirriar. En este caso es una muy buena excusa para la autoreflexión, no os perdais frases como "no quiero perder el tiempo sacando viejas palabras de la ceniza apagada de cada revolución".

    "Sálvame"... Un ruego a la cordura, a la ética o (según mi punto de vista) a Dios. Una petición para que se nos conserve la integridad o (según, insisto, mi punto de vista) la fe. La frase "y si yo me niego a abrirte, cuando llamas a mi puerta, sálvame de este despiste, sálvame de mi torpeza" parece una bella alusión a Apocalipsis 3, 20.
    Es muy posible que si Nico no comparta estos puntos de vista, pero... ahhh... ser autor implica que tu obra se despega de tí y adquiere vida propia, tocando cada corazón de manera distinta e inigualable.

    Si quieres comprobar en propia carne estas reflexiones no dudes en escuchar este disco. No tiene desperdicio.


    Datos:

    Para comprar este disco lo puedes hacer por teléfono, carta o email. Mira en su página el enlace y allí tendras todos los datos. Yo os adelanto el email de pedidos. Ellos os envían en CD (10 euros) y cuando lo recibais le mandais una transferencia o le haceis un ingreso en cuenta tal y como indican en la carta que acompaña al disco enviado.


    SU PÁGINA WEB:

    http://www.cientoochentagrados.com/
    (tienes un link en esta página)

    PEDIDOS:
    gcientoochenta@gmail.com

    Ya estais tardando en pedirlo.

    Nada más. Que Dios os bendiga.
    Tito

    11 agosto, 2008

    La fe en la existencia de Dios "crece" con el tiempo?

    Hace unos días, en una conversación, una persona hablaba sobre la "pequeña fe" en la existencia de Dios del que lo ha conocido hace poco y la grande del cristiano que lleva muchos años con Él.

    ERROR!!!

    Conocer a Dios es un puro acto de fe. Uno es capaz de encontrar o ver lo que para otras personas no es visible o evidente. Una vez que has experimentado esta situación, una vez que conoces a Dios tu fe tiene no tiene medidas.

    Imagínate que tu ves una casa frente a ti: ¿La ves mucho o la ves poco? ¿Crees mucho o crees poco que está ahí? Tu la ves luego es obvio: ¡La casa está ahí y punto! En tu relación con Dios sucede lo mismo: o le ves o no le ves, pero no le puedes ver "mucho o poco".

    Lo que si ocurre es que si acabas de conocer a Dios, le puedes experimentar, pero no le conoces bien: Ese conocimiento de Dios, y el amor que puedas sentir por él es el dato que si varía. No crece tu fe en su existencia, crece tu conocimiento acerca de Dios, y en consecuencia tu compromiso, tu amor por él y otras tantas cosas.

    Esto es importante tenerlo en cuenta: Los cristianos "veteranos" no tenemos más fe que los "nuevos". Sólo tenemos más experiencia en el trato con el Padre y más conocimento de su palabra, hecho que nos OBLIGA a compartir y ayudar a aquellos "nuevos" a conocer más a Dios y nos compromete a practicar un serio ejercicio de humildad día a día.

    Además, Dios nos habla... y no hay nada más bonito (y lo digo por experiencia) que sentir otras maneras de ver a Dios a través de la mirada fresca de la persona que lo acaba de conocer.

    Otra cuestión es el nivel de fe que tienes acerca de cómo Dios puede actuar: muchos, por desgracia, a veces llegamos a dudar del porder de Dios y no dejamos que gobierne aquello que no está en nuestras manos, pero esto es algo que por desgracia nos acompaña como humanos. Otras personas en cambio tienen el don de tener esa certeza constante de manera muy sólida. Benditos son... ¿no?

    Un asunto distinto que habría que abordar (sobre el que me gustaría que me ayudaseis con aportaciones vuestras) es el tema de las crisis personales: ¿Puede una persona tener dudas y dejar de tener fe en la existencia de Dios? ¿Se puede perder la fe? Mmmm... buen planteamiento... Lanzo desde aquí la pelota a vuestro campo...


    En resumen y aunque me repita: la fe en la existencia de Dios no crece. Es la que es. Puedes Asentarte más en tus convicciones o puedes crecer en conocimientos, pero lo que ves es lo que ves, no ves mucho o poco: simplemente "ves".


    Un besote muy grande. Que Dios os quiera como ya lo hace.
    Tito

    ¿Dios te quiere si le conoces y le abandonas?

    Hola!!

    Hace unos días tuve una interesante conversación en la que se planteó una cuestión:

    Una abuela falleció hace dos años y su nieto nos planteaba sus dudas sobre si habrá llegado a encontrarse allá con el Padre.
    La abuela, china y budista por herencia, llegó a conocer a Dios unos meses antes de su muerte. Su nieto, que le presentó en su momento el mensaje de salvación de Jesús, nos comentaba que ya aproximándose la muerte, la anciana decía entre dolores (cáncer) que Dios no era justo y que la hacía sufrir, que no podía tenerle el amor que pedía si la trataba de aquella manera.

    Esta es una muy buena cuestión: ¿Podemos separarnos de Dios una vez que lo conocemos?
    Pienso (por nuestra condición como humanos) que la respuesta es SI.
    Pero... ¿Dios nos abandona si le rechazamos en un momento dado?
    La respuesta es rotundamente NO

    Dios es nuestro padre querido. Él mismo nos lo mostró a través de su palabra en muuuchas ocasiones. Un ejemplo claro lo tenemos en la parábola del hijo pródigo, en la que el padre representa a Dios, y el hijo que se marcha nos representa a nosotros, no sólo cuando le rechazamos una temporada, sino en cada pequeño momento en el que elegimos vivir al margen de él: cuando pecamos.

    Con esta parábola Jesús mostró que Dios siempre va a arroparnos por muy mal que nos portemos con él, eso sí, siempre que deseemos volver a su lado. No nos obliga a ello, puesto que es el ejemplo vivo del respeto hacia la libertad con la que nos dotó: no va a obligarnos a quererle. Se limita a esperar, paciente y amorosamente a que le pidamos con humildad que nos perdone. Y nos perdona, vaya si nos perdona... más que cada uno a sí mismo.

    Si como padres o madres viéramos que nuestro hijo no quiere hablar con nosotros como lo hacía antes, piensa que no somos "guais" o nos rechaza ¿Qué haríamos?
    A pesar de nuestra imperfección, esperaríamos a que se "le pase la tontería" y cuando venga a reclamar cariño, comprensión o simplemente apoyo ante un problema serio estaríamos allí, por mucho que protestásemos mientras le apoyamos. ¿Que no hará Dios Padre, cuya esencia ha generado el AMOR?

    Esta anciana luchó contra el dolor, lo sufrió y éste la doblegó hasta el punto de tocar su fibra sensible: su fe. Pero una vez que le abrimos la puerta, Dios nos acompaña, como haríamos nosotros ( aun siendo imperfectos) con nuestros propios hijos. La anciana está ahora con Dios. Lo se por una pura cuestión de fe.

    Todo esto que comento no es un cheque en blanco para hacer lo que nos de la gana, sabiendo que Dios nos quiere. Si realmente queremos a Dios, llegará un momento de nuestra vida en el que volvamos a él si nos hemos alejado. Es irremediable, porque el que conoce a Dios, el que experimenta la grandeza del AMOR puro no puede resistirse a regresar a él.

    También hay que tener en cuenta que Dios es JUSTO, por lo que aquellas personas que se alejan de manera consciente, sin ningún arrepentimiento y con serios propósitos de dañarlo tendrán su justo fin. La verdad es que no puedo pensar cómo alguien que conozca a Dios pueda ir al otro extremo, pero... somos humanos y tenemos capacidad de elegir.

    No abusemos del amor del Padre y seamos consecuentes con nuestros sentimientos.

    Si piensas en este momento que vives alejado de él, si elegiste buscar otras vías o simplemente ves que la vida rutinaria desvía tu mirada hacia otro lado haz un pequeño ejercicio y habla con él: dile lo que le quieres, pide perdón por el daño que creas que le has infligido y pon en paz tu relación Padre-hijo/a. Con con ello generarás en ti la paz que necesitas: es una pequeña oración y una gran salto con un enorme resultado.

    Esta es mi pequeña oración. Cada uno tiene la suya no te digo que la repitas o "la reces". Te aconsejo que "ores" y lo hagas siguiendo la forma natural de hablarle... Él te escucha:

    Padre: gracias por hacerme ver de nuevo, y como siempre, que estás ahí... cuidándome... mimándome... esperando que vuelva a ti por mucho daño que te haya hecho. Perdona todo ese daño, te lo pido de corazón: acogeme de nuevo a tu lado y permiteme vivir contigo, porque se que me quieres mucho más de lo que pudiera merecer, pero tu amor es grande y no tiene reservas. Gracias padre por este privilegio. Te quiero y buscaré no hacerte daño y vivir a tu lado como tu quieres que lo haga. Te quiero Padre. AMEN

    Nada más. Que Dios os bendiga.
    Tito

    08 agosto, 2008

    Una vida de confianza

    La vida con Dios... una vida de confianza...

    La confianza en que no te dejará tirado, por muy mal que le trates...
    La confianza en que lo que haces lo haces porque tienes un buen maestro...
    La confianza en la bondad de las personas que siguen su camino...
    La confianza en que algún día todos hablaremos el mismo idioma...
    La confianza en que hoy viviré un día pleno de la mano de Dios...
    La confianza en que el volante de mi vida en aquellos asuntos que no puedo controlar lo debe tener Dios ...
    La confianza en la fidelidad de las personas que me rodean...
    La confianza que da el sentirte seguro viviendo lo que crees...
    Etc, etc, etc...

    La vida sin Dios... una vida de miedos y desconfianza...

    El miedo a sentirte solo en el peor momento...
    El miedo a hacer mal las cosas...
    El miedo a que cualquiera te haga daño...
    El miedo a la intolerancia y la violencia...
    El miedo a lo que me suceda en este día...
    El miedo a todo aquello que me supera...
    El miedo a la infidelidad...
    El miedo a sentirte como la escoria...
    Etc, etc, etc...


    Con tantas señales, con el resultado obvio de la felicidad y la paz espiritual ¿Porqué elegimos mal? (yo el primero).

    Todo se reduce, como siempre a la confianza: nuestra confianza en El Padre, que nos guia y aconseja, pese a nuestra tendencia natural a buscar la felicidad usando caminos secundarios que nos suelen llevar al extravío del objetivo de ser feliz y aprender aquí a vivir lo que experimentaremos allá.

    Que Dios nos bendiga, y sobre todo NOS GUIE.

    Un besote. Tito

    02 agosto, 2008

    El Sexo. ¿Un señor al que servir?

    Hola de nuevo a todos y disculpas por las grandes lagunas en mis post.

    Esta vez quiero hacer referencia a un comentario en el post del 21 de marzo de 2005 "soy pecador" en el que RIC comenta que vive con una gran carga debido al sexo.

    BUEEEEENOOO... vamos a ver como trato esto sin ofender al sector mas "conservador" de mis amigos visitantes...

    Todo lo que voy a comentar se puede trasladar a el dinero, el poder, la televisión, la comida etc, etc.

    El sexo como tal no es malo, de hecho es una maravilla que Dios nos ha regalado. Si se practica de una manera "espiritualmente sana". ¿Cómo se entiende esto? pues es sencillo: basta con preguntarnos hasta que punto el sexo domina nuestra vida.

    Es el eterno problema de servir a dos señores. Por un lado está Dios y por otro muchas opciones muy atractivas. Si nuestra vida se centra en el sexo, si lo necesitamos por encima de muchas cosas, si nos tiene mentalmente copados y nos hace realizar acciones por encima de lo que consideramos éticamente aceptable (cada uno tiene su rasero) entonces estamos atrapados por él, somos sus esclavos. El sexo será por tanto nuestro señor, al que servimos: "no voy a leer porque prefiero el sexo, no tengo relaciones de amistad porque estoy ocupado por conseguir sexo por encima de dicha amistad, mi mente no piensa más que en sexo, me busco la vida para conseguir placeres nuevos; Soy adicto a la pornografía, que cada vez tiene que ser mas trasgresora y soy capaz de ir más alla de lo que pensaba por esto". Por tanto EL SEXO ME TENDRÁ COMO ESCLAVO.

    Ya lo sabeis: no se pueden servir a dos amos a la vez. La decisión está en tus manos, siempre con las fuerzas y la ayuda que le pidas a dios, pero tienes libertad para elegir, no lo olvides, tú eres el responsable final de tus actos.

    Piensa en que esto no funciona bien. Un adicto al sexo es una persona que sufre muchísimo (conozco a algunos) sean o no creyentes, luego como opción de vida no creo que sea la mejor, al margen de cualquier creencia ¿no?

    Si vives teniendo a Dios como tu señor, y vives según nos ha mandado (él sabe mejor que nadie como se hacen bien las cosas) tu vida es muy satisfactoria. Tienes momentos duros, pero en general vives en la felicidad que aporta la vida junto a Dios. Cualquier creyente lo sabe.

    Realmente el estar gobernado inevitable y exclusivamente por algo que sabemos que no es bueno para nosotros se puede considerar una adicción. Yo me imagino que salir de ella es muy duro, pero la recompensa está ahí esperándote y te aseguro que junto a Dios es maravillosa: la paz espiritual es lo que todos deseamos y denominamos en este mundo como "felicidad". Esa felicidad tan añorada y buscada se encuentra realmente cotenida de paz con tu espíritu, con tu conciencia.

    Nada más. Espero no ser tan tardón en mis post. Muchas gracias por vuestros emails animandome a continuar su elaboración, que en definitiva es nuestra elaboración, ya que lo que escribo es la traslación de lo que vosotros me aportais a mí.

    Un abrazote muy grande. Os quiero un montón. Que Papá Dios os bendiga como lo viene haciendo. TITO

    05 enero, 2008

    Dios está aquí

    Hola de nuevo.

    Dios está aquí
    Tan cierto como el aire que respiro
    Tan cierto como la mañana se levanta
    Tan cierto como que este canto lo puedes oir (en este caso estas letras las puedes leer)


    Mmmmm... que bonita canción, y cuanta verdad en ella. Que satisfacción pensar que vives con Dios a tu lado, en tu interior y más allá de lo que ves. Una sensación de calma y recogimiento que atempera mis nervios y alimenta día a día las ganas de vivir aquí, entrenándome para lo de allá.

    Otra estrofa de la canción:

    Lo puedes sentir
    Moviendose entre las montañas
    Lo puedes sentir
    Cantando con nosotros aquí
    Lo puedes llevar
    Cuando por esa puerta salgas
    Jesús está aquí
    Si quieres, lo puedes sentir.

    Ufffff... grandes palabras y un muy buen consejo. Dios es grande, se encuentra en los parajes más grandes y a la vez en el rincón más pequeño de tu corazón. Puedes llevarlo contigo siempre que quieras y sentirlo contigo. No te abandona y se complace con tus mimos ¿Que mas se le puede pedir?

    ¡¡¡AY,DIOS!!! ¿PODRÍA QUERERTE MÁS?

    Posiblemente sí, pero cada vez que cometo un error que le pueda hacer daño debería plantearme que le hiero y defraudo... Y fíjate... Ahí está, dispuesto para el perdón y el cariño, y a la vez implacable en su educación conmigo.

    Gracias Dios, por darme la oportunidad de quererte y seguirte, de entre tantas personas que me rodean, tengo el lujo de poder sentir la alegría de vivir contigo.

    ¡¡¡¡GENIAL!!!


    Un abrazo y mil bendiciones para todos los que comparten conmigo a Dios. Otro abrazo, mil bendiciones y el deseo de que le lleguen a palparlo, a aquellos que no comparten conmigo la gran noticia del amor de Dios. Tito

    08 diciembre, 2007

    El tiempo de Dios

    Holaaaaa…

    Las navidades se acercan de nuevo. La verdad es que cuando desenvolvía el árbol y los adornos, tenía la sensación de haberlos embalado hace unos días tan solo, y es que según uno se va haciendo mayor, el tiempo encoge, y encoge… Una reflexión que me llevo a pensar ¿Qué no será entonces el tiempo para Dios desde la perspectiva de la eternidad?

    Todos sentimos esa aceleración típica de la “sociedad civilizada”. Necesitamos alcanzar objetivos inmediatos y queremos que el camarero nos sirva el café del desayuno lo más rápido posible. No valoramos lo que sucede en el camino, porque estamos cegados con la meta al final del mismo.

    Algunos cristianos piensan que lo que hay que hacer en este mundo es sobrevivir como podamos hasta que llegue nuestro momento de reunirnos con el Creador. Nada más lejos de la realidad.
    Dios nos ha situado en este mundo para que nos desarrollemos como buenos humanos ideales y realicemos un entrenamiento en la tierra para lo que nos espera después. Debemos por tanto no dejar que el tiempo pase sin más y buscar realmente cual es el objetivo en nuestra vida que son permita crecer como los cristianos ideales.

    No vivamos la navidad como únicas fechas en la que debemos comportarnos como cristianos ejemplares (o buenas personas para los no cristianos). Aprovechemos por tanto el tiempo aquí, día a día, para complacernos a Dios y a nosotros con la maravillosa –no exenta de dureza- experiencia de una vida cristiana plena.

    Se que este mensaje es reiterativo en navidad, pero es que no sería necesario repetirlo si no se diera la circunstancia óptima ¿o no?

    Vive la alegría de que Dios se haya hecho hombre para darnos una gran noticia, pero vívela desde el 1 de enero al 31 de diciembre desde ahora hasta siempre.

    “Los Fariseos le preguntaron cuando iba a llegar el reino de Dios. El respondió: “La llegada del reino de Dios no será espectacular. No se dirá: Está aquí o allí porque el reino de Dios está dentro de vosotros”” (Lucas17, 20 y 21)

    03 diciembre, 2007

    Nuevo servicio de Foro

    Hola de nuevo. Como podreis observar tengo el blog algo abandonado... Soy culpable, si...
    ¡PEROOO! he incluido ahora un vínculo hacia un foro que he creado (creo). No se si funcionará, ya que no soy experto en la materia, pero voy a ver como lo puedo poner en marcha. El enlace lo encontrareis en la sección de "Links" en la columna de la izquierda y tambien justo tras la cabecera del blog.

    Un abrazote. Tito

    21 agosto, 2007

    Vuelven Ciento Ochenta Grados!!!!

    Vuelven de nuevo. Tras una etapa de separación se reanuda la actividad reivindicativo-musical de Ciento Ochenta Grados. Ahora mismo están grabando su segundo disco. Podeis ver la evolución y las distintas experiencias de ello en la página http://cientoochentagradosgraba.blogspot.com/

    Estamos de Enhorabuena!!!!!!

    08 junio, 2007

    Para Miguel Ángel

    Hola Miguel Angel: Escuchar gente como tu no es perder el tiempo. Yo aprendo de tí y tu puedes simplemente leer lo que te cuento. Pienso que el castigo de Dios, en un alto porcentaje de las veces nos lo infligimos nosotros mismos, ya que nuestras acciones desencadenan consecuencias. Pudiste haber hecho algo malo alguna vez, pero no creo que Dios nos castigue por una sola cosa que hagamos. Pienso que Dios es un padre bueno y paciente. Nosotros jugamos con fuego, y Dios nos dice infinidad de veces en su palabra que no lo hagamos. Nosotros actuamos fuera de sus consejos y nos quemamos. ¿Es la quemadura un castigo de Dios? Es posible que entre dentro de sus "planes" el dejar que nos hagamos una buena quemadura que nos haga ver que no es bueno jugar con fuego. Ese fuego no creo que se elabore de un solo pecado, sino de un comportamiento. Encendemos el fuego cuando fallamos a nuestros propios principios, cuando nos comportamos al margen de nuestra ética, y así nos va... (guerras y hambre por el odio y la ambición, un planeta que se degrada porque no pensamos en los demás, adoramos al dinero, que es un falso dios sin piedad y a su mano derecha, el consumo...)

    Al igual que se dice "somos lo que comemos" te digo que "somos lo que actuamos", nuestros actos, y por tanto sus resultados, forman nuestra identidad como persona y como colectivo.

    No esperes que Dios te "levante el castigo". Símplemente actua de manera ética, si es posible (me encantaría esto) bajo sus buenos consejos (mandamientos). Serás una persona libre, que lógicamente recibirá palos que serán externos, y es que no sólo pecas tu. Todo aquel que falla a Dios daña a sí mismo, pero también a los demás y posiblemente esos "castigos" no los genere Dios, sino algunas personas o colectivos que por no seguir una buen principio de vida te dañan... (ya sabes, los famosos DAÑOS COLATERALES).

    Te aseguro, desde el prisma del que fue un "pedazo de ateo" que Dios existe, y que es fácil hallarlo cuando le abrimos el corazón. Mira a tu alrededor, mira lo bueno que te rodea y saborea el bien en forma de amor. Dios está en esa esencia, y no hace falta que baje a mostrarse con angelotes volando ni como una luz cegadora para ver alDios real, el que nos rodea y nos inunda de su esencia fundamental, su materia prima: El AMOR.

    Espero no haberte dado mucho la "paliza" pero como bien has dicho antes, es dificil hablar de Dios sin escribir un libro entero, y yo me disparo con facilidad.

    Recibe un gran saludo y un besote por mi parte y espero que Dios te bendiga mostrándote su presencia.
    Tito

    08 abril, 2007

    Para aquellos maravillosos y generosos no creyentes. De un admirador...

    Bueno...
    Otra Semana Santa con una gran carga de sentido ¿o no ha sido así?

    Viajando por dentro de mi yo espiritual -que convive con mi yo físico- he reflexionado sobre algunas cuestiones que afectan al bien y los que lo ejercen, y me apetecía compartirlo con vosotros.

    Recordando de nuevo la película de "La Pasión", ya sabeis, la de Mel Gibson, sigo sin poder contener las lágrimas. Curiosamente no tanto por el sufrimiento de Jesús como por la tristeza que me da ver que el género humano es capaz de destruir sistemáticamete todo aquello que le es beneficioso. Somos depredadores... Sin duda el animal más peligroso y letal de la tierra. No nos basta con vivir a nuestro aire, sin hacer el menor caso de las carencias de los demás, sino que atacamos a aquellas personas o instituciones que intentan hacer el bien. No hablo sólo de damnificados cristianos, sino de aquellas personas o instituciones que intentan simplemente evitar o paliar el sufrimiento ajeno (ONG's y otras personas laicas individuales, por ejemplo).

    Si alguien pretende traer algo de paz o buenas intenciones es tachado de descerebrado, santurrón, mafioso, sectario, y otras cien mil palabras más, mientras que los medios de comunicación suben a su altar a parásitos que viven de las desgracias ajenas, o vendiendo su propio honor e integridad por una exclusiva. Son el referente de muchos jóvenes de hoy en día y parece que podemos hacer poco por evitarlo ¿o no?

    Los cristianos y otras personas de buena fe tenemos que luchar contra corriente peleandonos (en el buen sentido) con la generalidad de la sociedad, tenemos entre nuestras inquietudes la de no dejarnos convertir en máquinas de consumo de bienes y entretenimientos "ablanda-cerebros". Debemos de impedir que las demás personas dejen de pensar, evitar su muerte en vida.

    Una tarea dificil, muy, muy dificil, en la que no nos toca pasarlo bien en este "terreno hostil" y debemos tener en cuenta los resultados. Por cada 100 insultos, palizas, o cualquier otro tipo de vejación, si somos capaces de hacer que una sola persona se salve de este infierno ya habremos satisfecho nuestra necesidad de servir al bien. Esta es una situación, insisto, en la que nos vemos envueltos cristianos y no cristianos, ya que segun veo, los no cristianos que realizan tareas de este tipo hacen la labor encomendada por el propio Jesús (Amaos los unos los otros) y posiblemente (no me quemeis por hereje) llegue un día en que el juicio de sus actos será de salvado de la condenación, es más, es posible que todas esas personas han conocido a Dios, pero por motivos de interferencias institucionales han huido de el pensando que estas instituciuones lo representan en un 100%, y desde luego, ninguna, NINGUNA institución podrá seguir a Dios en un 100%, ya que hay muchos factores sociales y políticos que lo impiden.

    Para aquellas personas que ahora no creen en Dios: pensad que Dios no es el que cualquiera os dibuje con precisión milimétrica, ya que el conocimiento de él es tan complejo por su sencillez que apabulla. Dios es vuestro Dios, el vuestro y el nuestro, el SER que ante todo es AMOR y que os aguarda aunque no sepais verlo ahora. Abrid el corazón y dejaos llevar por vuestra intuición, con la mente muy, muy abierta. Examinad lo que vosotros conoceis por AMOR y os sorprenderá encontraros con él cara a cara. En cuanto a las personas e instituciones, coged lo mejor de ellas y lo demás... a la basura...

    Dios es tan bueno, tan AMOR, que permite que existamos tu y yo, que podamos ver lo malo que es en la generalidad el ser humano y que nos conceda actuar para acometer actos de bondad hacia los demás, como embajadores del AMOR y del BIÉN. Un acto de amor tan grande como fue su propia tortura y crucifixión como hombre pagando su intercesión por el resto de la humanidad: por los buenos, y también por los malos...

    Gracias Padre por permitirme querer o intentar querer al máximo a aquellos que tánto mal causan, a aquellas personas que sólo piensan en ellas, y permíteme ser una pequeña luz para que su vida cambie del mal al bien. Gracias padre por quellos que no te reconocen, pero que actuan bajo tu atenta mirada e inspiración. Amen

    16 febrero, 2007

    Hola de nuevo

    Hola a todos de nuevo. hace tiempo que no escribía en el blog. El motivo fue porque he tenido que hacer una cura de humildad, ya que estaba recibiendo tantos halagos que se me estaba empezando a "subir el pavo" como decimos algunos en España. No es bueno perder el horizonte de lo que se hace, y en este caso yo trabajo para Dios y sólamente para el, de manera que no quiero ser un "Gurú" de nadie ni un iluminado. Mi labor se dedica exclusivamente a compartir mi vida como cristiano con vosotros y vosotras, lo que me convierte en uno más en esta rueda de comentarios. Así que aparqué el blog y reflexioné durante este tiempo sobre el sentido que debía darle.

    Como no había actualizado el Blog a la versión nueva, se habían retenido un montón de comentarios, a los que acabo de dar salida. Mil gracias a aquellas personas que me habeis animado y mil gracias a Dios por las que me han escrito cosas malas, ya que por lo menos han tenido que leer aunque sea sólo una frase y tienen además noticias de tu existencia y miedos, que a veces son un buen motor de búsqueda.

    Espero que entre todos sugiramos el camino a muchas personas que lo necesitan. Hay que hacer público nuestro amor por Dios y sobre todo el amor que el nos profesa, bien alto, bien visible:

    "Nadie enciende una lámpara y la pone en un lugar escondido ni la oculta en una vasija, sino que la pone en el candelero para que alumbre a los que entren" (Lucas 11, 33)


    Hace poco recibí la carta de un hermano que hacía tiempo que había dejado de lado su relación con Dios, y tras escuchar una canción reflexionó sobre su situación y se sintió apenado. Mi respuesta inmediata es que Dios ha removido su espíritu a traves de la canción, como lo hace a través de una mirada, una sonrisa o un mal día de trabajo. Escucha a Dios, el es quien te habla y quien te recibirá con toda seguridad con los brazos abiertos. Vuelve a hablar con él. Comparte tu vida y tus preocupaciones con tu Padre y verás el cambio. Lo bueno de apenarnos por lo que hemos hecho malo está en la voluntad de mejorar y cambiar todo aquello que no nos gusta. Una vez hecho ese pequeño (o gran) acto de lamento, lo que tenemos que hacer es levantarnos, con ánimo y firmeza e ir directos a nuestro objetivo: al cambio de rumbo, si es necesario, hasta el lugar en que nos gustaría estar. ¿Que mejor lugar que en el lado en el que se encuentra Dios? Si conoceis uno mejor me lo contais, porque hasta ahora no lo he podido encontar, y cada día me sorprende y me gratifica más y más.



    Un saludo de vuestro hermanillo Tito.

    25 junio, 2006

    Lo último en tecnología celestial

    Que todos caminamos por los caminos de la vida es obvio. También lo es el encontrarnos en un momento con una bifurcación que divide el camino en otros otros tántos.
    ¿Qué dirección escoger? ¿Qué camino debo tomar para llegar a la meta que me he propuesto o como mínimo a no desviarme del sendero que he marcado en mi vida?
    ¡Ahhhh?! Si pudiéramos tener en nuestras manos la facultad de elegir sin equivocarnos, seria genial?
    Pero no? Tenemos que decidirnos. Tenemos que elegir uno de esos caminos en la vida que puede cambiarla radicalmente.
    Para los cristianos -que confiamos en que Dios nos puede ayudar- el asunto no es tan fácil como parece, ya que hay momentos en los que dudamos si vamos por el camino marcado por el Padre o inspirados por nuestra intuición humana sin contar con él.

    Aquí llega lo que yo llamo jocosamente la "filosofía cristiana del GPS".

    ¿Conocéis los nuevos aparatos GPS que se instalan en los automóviles? Estos dispositivos te van guiando mediante una voz y un gráfico . Sólo le tienes que indicar en que lugar te encuentras y a donde quieres ir, y el te marca la ruta a seguir. Si sigues sus indicaciones, te llevará hasta la meta.

    Dios nos ha brindado a los humanos estas mismas facilidades desde mucho antes que de descubriéramos la electricidad o los automóviles. Desde que el hombre es hombre.

    Mediante una estrecha relación con Dios, nosotros podemos escuchar perfectamente sus indicaciones. No hay nada como la oración, el contacto directo con Dios y con uno mismo para poder escucharlas.
    Dios nos guía el camino. Si somos sinceros con él (y por tanto con nosotros mismos) sabremos desde donde partimos y a donde queremos llegar con él.
    Todos sabemos cual es nuestra meta como cristianos ¿no? Ahora tan sólo tenemos que escuchar las indicaciones de Dios. Como ya he dicho hasta la saciedad no esperemos literalmente que Dios nos hable desde un monte en forma de zarza ardiendo. Dios nos habla todos los días, lo debemos escuchar a través de nuestro corazón (nuestro espíritu inundado por el espíritu de Dios), a través de los demás y de todos los signos que nos rodean a diario.
    Si escuchamos a Dios, si confiamos en él, podremos seguir el camino correcto como cristianos que somos. Confiad y llegaréis vosotros (y yo, por supuesto) a la meta marcada.

    Pero ¡Ahhhh?! Los humanos, ya se sabe cómo somos? nos empeñamos en llevar la contraria a Dios, que como el padre cariñoso que es no nos programa y deja que actuemos libremente.
    ¿Qué pasa si nos desviamos del camino?
    Un GPS recalcula inmediatamente la ruta en el caso de que no sigamos bien las indicaciones para reconducirnos de nuevo por el camino correcto. Dios hace exactamente lo mismo, nos permite desandar lo mal andado o nos guía por un sendero que nos conduce de nuevo a la vida correcta. ¿Cómo lo recalcula? Mediante el poder que ejerce en nosotros. Poder que nos lleva al arrepentimiento, al propósito de enmienda o a la capacidad de asumir nuestros errores o que nos hace conocerle mediante su palabra. En un momento de la historia Dios ha sido capaz de recalcular el camino de la humanidad entera, lo que le costó -como todos sabemos- la cruz.

    Y, es que, en últimas tecnologías no hay nada como la confianza en Dios, que es el único sistema GPS que no nos va a fallar.

    "Confía al Señor toda tu vida y fíate de él, que él sabrá lo que hace" (Salmos 37, 5)

    Por último una pequeña petición: Que Dios nos bendiga y nos guíe a todos, y que sepamos discernir bien esa ayuda en medio de todo este fabuloso lío que es la vida en la tierra.

    Un besote muy fuerte de vuestro hermanillo Tito

    13 mayo, 2006

    El dinero... ¿te vendes?

    Hace unos días estuve en un grupo de matrimonios en el que participo hablando de algo tan cotidiano como es el dinero. El sentido que un cristiano debe darle al dinero.

    Se habló sobre la necesidad de no servir a dos señores a la vez, tal y como viene reflejado en las Escrituras, pero al final, si ponemos los pies en la tierra (que es donde estamos ahora) podemos observar que utilizamos el dinero, trabajamos para conseguirlo e incluso la falta de él nos desasosiega.

    Pienso que por un simple sentido de la responsabilidad debemos tener en cuenta el dinero y no eliminarlo de nuestras vidas. La utopía no da de comer a nuestros hijos, no paga el importe de la casa etc... El problema surge cuando para conseguir ese dinero o para mantener el que ya tenemos fallamos nuestra propia ética cristiana, y por extensión le fallamos a Dios.

    El dinero se convierte en nuestro Señor cuando en una elección entre él y nuestra conciencia lo elegimos a él. Es un pecado de la misma magnitud mentir, robar, engañar o símplemente quitarnos tiempo para amar a los demás, ya sea por un euro, dolar, peso o por cien millones de ellos.

    No debemos martirizarnos con un sentimiento de culpa porque no damos todo lo que ganamos a los pobres si necesitamos ese dinero para vivir de una manera humilde. Sí que deberíamos sentir culpa al comprarnos un nuevo automóvil, porque el nuestro está fuera de moda o comprarnos la casita en la playa si el hermano que tenemos al lado no tiene dónde vivir. En ese caso hemos elegido los placeres y las comodidades superfluas que nos tientan todos los días: placeres que no llenan en absoluto. Los demás no nos importarían nada... Duro de digerir ¿eh?
    Es curiososo ver cómo cuando ya hemos realizado esas compras (lo digo por experiencia) el objeto deja de tomar interes, se queda ahí comprado pero no tiene el valor que le dimos en el momento de pensar en su compra. Solemos comprar estas cosas porque desde que el hombre es hombre se nos ha bombardeado con el mensaje: "Existen cosas materiales en la tierra que nos dan la felicidad" pero ¿es esto cierto?

    Te invito a hacer una reflexión. Observa todo lo que te rodea. Ahora fíjate en lo que perseguiste tanto tiempo para poderlo comprar. Recuerda ahora el momento previo a su compra y observa, tras el tiempo si ese objeto ha satisfecho realmente la aportación de felicidad que prometía. Te aseguro que no será así en un porcentaje altísismo, quizá en el 100% de los casos.
    Recuerda ahora el momento en que usaste el dinero para una acción de acuerdo a tu ética cristiana o el momento en que renunciaste a ganarlo por no fallar a Dios. ¿no has sentido mucha más dicha de la que esperabas? ¿no has recibido ciento por uno? ¿no te dura esa dicha hasta ahora?

    El primer caso pertenece a una serie de espejismos que creamos para buscar la felicidad. Si tienes un trabajo que te quita tiempo para estar con los tuyos y puedes cambiarlo por uno menos remunerado en el que disfrutes más de ellos, no lo dudes: se puede vivir con menos cosas, te lo aseguro. Yo tenía un trabajo por la mañana y un negocio por la tarde. Decidí dejar el negocio para disfrutar más de mi familia. Ahora tengo menos dinero, pero vivo mucho, pero que mucho más feliz que antes. No tengo casa en la playa, ni dos coches, ni televisor de plasma pero no me hacen falta para ser feliz.

    Se da el caso ( y es posible que sea el tuyo) en que una persona se pase todo el día trabajando para malganar lo necesario para poder malvivir. En ese caso la persona si tendrá que elegir el trabajo, porque sus necesidades primarias dependen de ello, pero si observas bien, esa persona no le falla a Dios ni a ella misma, ya que el dinero lo utiliza para subsistir, es más, en ese caso el trabajo, por muy duro que sea le dignifica. Observa sobre todo lo que te dice la conciencia. Si te sientes culpable, mal asunto...

    No estoy a favor de los que dan cada mes un dinero para obras sociales, por la necesidad de calmar su conciencia. No me parece bien si esa persona da un dinero ganado explotando personas o comprando objetos elaborados en condiciones de explotación. Pero tampoco estoy a favor de los que a ciegas entregan sus bienes a una obra, iglesia ONG o lo que sea sin evaluar realmente lo que hacen. No me gustan los fanatismos.

    Sin dinero yo no tendría un PC ni conexión a internet, igual que tú. Mis reflexiones (espero que reflejo de mi vida cristiana) no hubiesen salido de España. Eso nos hace ver que el dinero es una buena herramienta en manos de Dios. Usémosla para su servicio. Este es un ejemplo de que las donaciones no son la única vía de usar bien el dinero.

    Hay que ser coherentes: Si lo tuyo es el dinero, pues adelante, sirve al dinero y a lo que esto implica y observa si esto te hace feliz. Si lo tuyo es la ética, ya sea movida por sentimientos humanitarios, cristianos o ambos (lo segundo siempre lleva a lo primero) sigue esa ética y observa si esto te hace feliz. Yo creo que conozco las respuestas en uno u otro caso
    ¿ y tu?

    Como siempre recuerdo, Dios nos hizo libres para elegir caminos. Yo sólo comparto mis opiniones y experiencias, pero las decisiones de vida las toma cada uno líbremente.

    Dios no nos compra, pero el dinero sí: ¿Tú te vendes?

    Un besote enorme a todos y que Dios os bendiga. Tito



    23 abril, 2006

    Un crucero de lujo

    Nota: debido a causas de enfermedad, no he podido actualizar los textos, pero mi intención clara es la de seguir con mi trabajo para Dios. No obstante quiero recuperar un texto que ya escribí y que quizá se pierda entre tanta letra.


    El barco


    El otro día estaba hablando con un cristiano como la copa de un pino. Este hombre, Juan (Saludos Dwight), me comentaba algo que creo que es interesante exponer.

    El tema es el siguiente: una vez que hemos decidido iniciar una vida como cristianos, ¿tenemos la salvación asegurada?

    Este tema es bastante importante, puesto que una persona que ha decidido seguir el camino del cristianismo, y aceptar a Dios como su señor y salvador no puede relajarse pensando "ya he cumplido contigo Dios, cumple ahora tu parte". Creo que la salvación no está asegurada (al 100%, sin reservas hagamos lo que hagamos) por compromiso de Dios, sino por el compromiso que generamos al quererle a Él. (Alguna denominación de tipo calvinista se estará tirando ahora de los pelos)

    Pienso que debemos alimentar constantemente nuestras motivaciones cristianas y no convertirnos en "funcionarios de Dios". El padre nos ha dado la capacidad de elegir, como ya he remarcado muchas veces. Nosotros estamos en este mundo para aprender y perfeccionarnos en el camino hacia el mundo de eternidad al que nos dirigimos. La tierra es nuestra escuela. ¿Qué sentido tendría entonces si no nuestro paso por aquí?

    Como símil (compartido de maravilla por Dwight) podríamos comparar nuestra vida en este mundo como un crucero en un gran barco. Nosotros en el barco realizamos las tareas que consideramos oportunas: limpiamos las cubiertas, mantenemos los motores, cocinamos, etc. Siempre eligiendo lo mejor dentro de las normas que nos ha dictado el capitán del barco, mediante el manual perfecto, su palabra escrita.

    Este marinero experto, nuestro padre Dios, va a llevar el barco al puerto del paraíso. Nosotros nos moveremos en el barco del cristianismo como queramos o podamos, pero con la certeza absoluta de que el barco llegará a puerto.

    Entonces desde ese punto de vista, todos los que subimos al barco confiamos en la destreza de su piloto y no vamos a cometer la locura de saltar por la borda, cometiendo un "suicidio cristiano".

    Por eso los que elegimos a Dios tenemos la salvación asegurada: nadie va a querer abandonar el barco, a sabiendas de la seguridad en la que se encuentra.

    Quizá los que abandonen el barco y se ahoguen en el mar de la perdición serán todos aquellos que no confían en que el barco llegue a su destino, e impacientes quieran saltar e ir nadando por su cuenta. Esos no llegarán.

    Cabe preguntarse si ellos han sido alguna vez realmente cristianos (dura afirmación) ya que me resulta muy difícil creer que, una vez conocido Dios y su gran poder, cometamos la gran torpeza de no confiarle nuestra vida.

    Bueno, ahí queda tirada la piedra. Espero que la polémica esté servida.

    Un beso muy grande de vuestro hermano Tito.

    24 marzo, 2006

    ¿Aceptas el reto?

    Semana Santa...

    Volvemos a rememorar que Dios se hizo hombre y sufrió lo indecible para traernos un gran mensaje. ¿Porqué se hizo hombre y sufrió, pudiendo venir como un ente superior? Buena pregunta.

    Pienso que por dos motivos fundamentales:

    Primero para hacernos llegar la buena noticia a los hombres desde la posición de un humano cualquiera (¿escucharíamos sin pánico a una forma no humana?). Además no vino como un hombre poderoso, cuya verdad se enmascararía con el poder de la riqueza, sino como uno humilde, con el poder que le otorgaba la razón.

    El segundo motivo es que el propio castigo que le llevó a la cruz fue tan terrible, que nos ha marcado desde aquel día, convirtiendo su experiencia en un referente que no cede al paso del tiempo. ¿Hubiese marcado tanta huella el paso de Jesús, si como resultado de su vida le hubiesen condenado a una multa y diez latigazos? No... ...Está claro que los humanos somos crueles, pero que hasta la crueldad humana ha sido un arma usada por Dios para su obra.


    Muchas veces nos preguntamos porqué si Dios es bueno permite que sucedan ciertas cosas en el mundo. Puede que estos acontecimientos levanten ahora y en el futuro las necesarias ampollas en el ser humano que nos impulsan a pensar, a razonar y replantearse muchas cosas. Toda desgracia lleva incorporado una lección para el hombre... Muy duro decir esto, pero creo que es lo que hay.... ¿no lo has vivido así nunca? Uno no es maduro por tener muchos años, sino por haber afrontado en su vida muhco abatares.

    "Muy bonito, muy hermoso, para ponerlo en un póster en mi habitación, pero ¿a mí que me cuentas, si yo no creo en Dios?"... ...¿Eso piensas? Mmmmm.... vaya... dejame responderte:

    Que Dios existe puede ponerse en duda si no vives en fe, ya que sin esa fe (creer en lo que no se ve, en lo que no es tangible) es normal que cualquiera se plantee dudas. Yo, desde luego, no tengo dudas ya que en su momento mi espíritu se ha beneficiado de experimentar la presencia de Dios. Si tu no has tenido contacto con él, no te preocupes (si es que lo haces), ya que será Él quien decida presentarse a tí de la manera más insospechada, desde una convesación con alguien a una experiencia, pasando por millones de situaciones que lo propician. El llama a tu puerta con muchiiiiiiisimo respeto, sin empujar a nadie ni ponerle una pistola en la cabeza. Si le dejas pasar voluntariamente... ...Uhhhh... ...ya me contarás, amigo...

    De lo que no cabe duda desde un punto de vista objetivo es de la existencia de un hombre llamado Jesús. Este es un hecho corroborado por miles de pruebas físicas. Tampoco, para el que no crea en su existencia, voy ahora a hacer una tesis sobre ello. Lo único que quiero es decirte que lo que sí existe es un legado escrito, palpable, de este mundo, y ese mensaje fundamentalmente reflejado en la Biblia es tan sorprendente, atemporal y educativo, que sólo por esto merece la pena sacrificar (yo diría invertir) algo de tiempo y leerlo. No se pierde nada y se puede ganar muuuucho leyendolo. Aconsejo el libro de Juan, pero sin hacer trampas ¿eh?, leyendolo enterito y meditando sobre lo allí escrito. Si tu vida no cambia tras su lectura, tarde o temprano (yo tarde casi veinte años) lo leído volverá a darte en las narices frente a cualquier situación de la vida. Probablemente en ese momento te encuentres cara a cara con quien ahora crees que no existe.

    ¿Aceptas el reto?